Yo aviso para que no os pase lo mismo que a este serbio de 35 años que siguió al pie de la letra el consejo de un curandero que le garantizó éxito y confidencialidad, pero el resultado no ha sido el deseado. Zoran Nikolovic quería solucionar su problema de eyaculación precoz, pero no quería ir a un médico.
Estas fueron sus palabras después de que casi todo el mundo supiera de sus aventurillas sexuales con Espinete el erizo.

“Me daba tanta vergüenza ir a una clínica normal a discutir mis problemas sexuales que estaba dispuesto a cualquier cosa”, comenta en declaraciones recogidas por el diario británico The Sun. De hecho, tan desesperado estaba que cuando aquel curandero le dijo que intentara tener sexo con un erizo para solucionar su problema obedeció sin rechistar.
“Dios sabe qué pensará de mí: no sé si me dejará por pensar que soy un pervertido o por haber sido tan idiota”, comentó. Al menos hay algo positivo en la historia: el animal está “aparentemente en perfecto estado; el único perjudicado del encuentro fue el paciente”, bromeó un portavoz del hospital.








