A Zhao Ligun, de 36 años y propietario de tres quioscos de lotería se le han quitado las ganas de hacer trampas. Descubrió en 2005 un defecto del sistema en el sorteo de la loetria con el que podía comprar cupones ganadores hasta cinco minutos después de que el premio fuera anunciado, llegó a embolsarse la nada despreciable cantidad de aproximadamente unos 3,76 millones de dólares (2,6 millones de euros) con billetes ilegales.

Lo mejor cuando descubres algo así es mantenerte calladito y pasar lo mas desapercibido posible, pero nuestro singular amigo invitaba a sus vecinos a que comprasen los números y que fueran a cobrarlos, vamos un Robin Hood.
Veremos si un tiempo en la cárcel le hace pensar en la cantidad de tonterías que ha cometido y para la próxima vez veréis como se calla, de momento se ha quedado sin bienes, aunque en la cárcel tampoco le hacen falta.
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