El origen de esta expresión lo encontramos en los estudiantes salmantinos de los siglos XVI al XVIII, que vestían capa negra y gorra. Al carecer de recursos y al estar lejos de sus familias, hacían uso de la picaresca para comer gratis, por ejemplo, colándose en banquetes y fiestas. Debido a su atuendo, se les reconocía fácilmente, por lo que ellos solían saludar graciosamente con sus gorras. Les llamaban capigorristas o capigorrones, en la actualidad gorrones, por obtener algo de forma gratuita a costa de otros y con cierta picardía.
Popularidad: 2% [?]








